a) Posiciones útiles durante la primera etapa del trabajo de parto
(fase de dilatación)

Muchas mujeres sienten la necesidad urgente de caminar asistidas por su(s) acompañante(s) durante la primera etapa del trabajo de parto. Otras prefieren inclinarse sobre la cama o un banco, o bien sentarse en una silla. A algunas mujeres les resultan más cómodas las posiciones del tipo "cuatro patas" o "perrito", especialmente si experimentan dolor en la parte baja de la espalda. Otras prefieren arrodillarse sobre un almohadón o acostarse de costado en una posición semihorizontal con el soporte de almohadas.
Mientras que se recomienda cambiar de posición durante el trabajo de parto, también se agradece la ayuda e imaginación de quienes la acompañen. En todas las posiciones, se recomienda sostener la cabeza y los brazos para permitir la completa relajación entre contracciones.
Se afirma, aunque sin sustento probatorio, que la posición vertical mejora la eficacia de las contracciones uterinas y acorta la duración del trabajo de parto. Adoptar diferentes posiciones indefectiblemente ayuda a que se sienta más cómoda. Es mejor practicarlas con bastante antelación para que usted pueda decidir cuál le resulta más cómoda.

Posiciones útiles para la segunda etapa del trabajo de parto (fase de pujo o parto)

Para algunas mujeres permanecer en posición vertical durante la etapa de pujo del trabajo de parto es la posición más natural. Las posiciones verticales (en cuclillas o semicuclillas) facilitan la separación de las articulaciones entre los huesos pelvianos, lo cual aumenta el diámetro total de la pelvis. Por lo tanto, es posible que las posiciones verticales fomenten el descenso del bebé por el canal de parto. Algunas personas creen, aunque equívocamente, que si la embarazada se mantiene en posición vertical, es menos probable que se le realice una episiotomía o un parto instrumental. Si el progreso a la segunda etapa del trabajo de parto resultara lento, cambiar a una posición vertical podría ser muy provechoso. En el momento en que el parto es inminente, probablemente deberá adoptar una posición más reclinada con el fin de facilitar el control del parto. Acepte la asistencia de su médico u obstétrica porque ellos también podrían tener indicaciones durante el parto.
Su acompañante y la partera pueden brindarle el mejor apoyo físico. Discuta estas posiciones con su médico y obstétrica, si lo cree necesario, y practíquelas con su "equipo de apoyo".

b) Relajación

El estrés que implica el trabajo de parto puede motivarla a sacarle provecho. Puede provocar que elimine energía que no había reconocido hasta entonces y que puede ayudarla a manejar la situación del parto.
El estrés del parto puede manifestarse en varias formas; a saber,

· Dolor causado por las contracciones uterinas.
· Preocupación por el manejo de ese dolor.
· La posibilidad de revelar aspectos de su personalidad que tenía ocultos.
· Las reacciones de quienes la acompañan al ver cómo maneja la situación.
· Su propio bienestar y el del bebé.

Estas son sólo algunas de las manifestaciones de estrés relacionadas con el parto. Cada mujer reacciona de manera diferente. Durante el trabajo de parto, los niveles de estrés suelen depender de la manera en que maneje sus niveles de dolor y ansiedad.
El propósito de las técnicas de relajación es reducir la tensión muscular y aliviar el dolor y el estrés del parto. Son sencillas de aprender y son, para muchas mujeres, de gran ayuda en otras circunstancias estresantes. Aprender a relajarse ofrece otros beneficios:

(I) Durante el embarazo
Muchas mujeres manifiestan que la relajación les permite dormir de noche y descansar de día.

(II) Durante el trabajo de parto
Las técnicas de relajación la ayudan a controlar los niveles de estrés físico y emocional que implica el trabajo de parto. Se sabe que la relajación afecta al sistema nervioso simpático que asiste en el trabajo de parto. Poder relajarse entre contracciones se traduce, en muchas mujeres, en la posibilidad de enfrentar la próxima contracción con energías renovadas. La relajación también reduce la tensión muscular y ayuda, de este modo, a contrarrestar la fatiga.

(III) Luego del nacimiento del bebé
Aquellos que son padres por primera vez descubren que la vida después del parto es ajetreada, exigente y cansadora. Relajarse permite a las madres poder descansar en una horario en que, de otra manera, no sería imposible hacerlo. La relajación contribuye asimismo a que las madres disfruten más el momento de alimentar a sus hijos. Después de todo, una madre relajada es capaz de manejar con más pericia el estrés que provocan los primeros tiempo de la maternidad.

c) Masajes

El tacto está asociado al poder de la curación desde los comienzos de la civilización. Durante el trabajo de parto, muchas mujeres se sienten más cómodas si son tocadas, acariciadas o masajeadas. El contacto físico resalta la idea de que la otra persona se interesa por usted y que usted no está sola. Por otro lado, por ser una fuente de contraestimulación, el tacto y el masaje pueden aliviar el dolor. Los masajes terapéuticos (por ejemplo, el shiatsu) se recomiendan como medio de prevención y tratamiento de muchos de los males asociados con el embarazo y como alivio del dolor durante el trabajo de parto. El masaje de periné (área comprendida entre la vagina y el ano) durante las últimas seis semanas del embarazo puede evitar los desgarros o bien la necesidad de realizar una episiotomía durante el parto.
Los masajes se pueden aplicar de diversas maneras; a saber:

  • Acariciar suavemente el abdomen.
  • Sujetarlo fuerte cuando más duele.
  • Aplicar masajes firmes y circulares utilizando la palma de la mano en la parte central de la espalda o hueso sacro. Esto es especialmente útil cuando hay dolor en la espalda.
  • Apretar y soltar los músculos de los hombros.
  • Masajear todo el largo de la espalda hacia la cola, la cola y la parte posterior de las piernas; masajear la frente hacia las sienes, luego el cuello hasta los brazos.
  • Simplemente sujetar las manos.

Durante el embarazo, busque el tiempo para practicar y explorar algunas de estas técnicas o todas ellas. Con su compañero o un amigo, determinen qué tipos de masajes son cómodos para ambos. La relajación es útil si las manos de quien realiza los masajes están tibias o bien si se realizan los masajes lentamente con la palma de la mano y la yema de los dedos. La utilización de aceite o talco ayuda a que las manos se deslicen por la piel y otorguen una presión suave y pareja. Recuerde llevar siempre algún lubricante en su cartera.

Masaje del periné

El masaje del periné (área comprendida entre la vagina y el ano) desde la semana 34 del embarazo en adelante ayuda a dilatar la salida y prepara la parte inferior del canal de parto para el parto. Puede asimismo reducir la posibilidad de desgarro o la necesidad de realizar una episiotomía (aunque esto último no es dato confirmado). El masaje del periné no debe realizarse si usted sufre de alguna lesión en la piel sin consultar con anterioridad a su médico o partera.
El masaje del periné debe resultar algo cómodo para dar una sensación de dilatación similar a la que experimentará cuando la cabeza del bebé presione contra el piso pelviano. Es necesario un lubricante que no irrite (aceite vegetal refrescante). Para realizar este ejercicio, inserte sus pulgares de 2cm a 4cm dentro de la vagina presione para abajo hacia el recto; mantenga esta presión constante al tiempo que mueve sus pulgares por los laterales de la vagina formando una "U".
Permita que el periné se relaje mientras realiza este masaje. Continúe masajeando durante 5 minutos por vez y repita esta operación varios días alternados. Siga el masaje con cinco contracciones fuertes de los músculos del piso pelviano. Estos son los músculos que tiene que contraer cuando quiere ir al baño y tiene que aguantar. Al masajear y practicar este ejercicio de relajación tomará conciencia de la sensación de presión que sentirá durante el parto. Al relajarse lo más posible durante el período de dilatación, se estará preparando para expulsar al bebé cuando salga la cabeza al exterior. Y al contraer los músculos del piso pelviano, mantiene la fortaleza de tales músculos y experimentará las distintas sensaciones de tirantez y relajación de ellos.

d) Respiración

Desde los primeros días de la educación para el parto, se le ha dado suma importancia al aprendizaje de técnicas de respiración útiles durante el trabajo de parto. Se le explicaba a la paciente (y, algunos lugares, todavía es así hoy) los patrones de respiración como modo de distracción durante las contracciones uterinas. A medida que progresaba el trabajo de parto y las contracciones se volvían más largas, dolorosas y seguidas, se les enseñaba a las mujeres a alternar el patrón de respiración. Se ve en la actualidad como un hecho que la paciente que cumple estrictamente con los patrones de respiración está a menudo asociado a hiperventilación, fatiga e incapacidad de mantener un mismo patrón, lo cual provoca sentimiento de frustración. Desde principios de 1980, se ha venido poniendo menos énfasis a los patrones de respiración rígidos y preconcebidos y se alienta a las mujeres a "hacer lo que surja naturalmente".

Reconocimiento de la respiración
Con el fin de evitar la respiración excesiva, escasa o forzada durante el trabajo de parto, es necesario reconocer el patrón de respiración normal. "Reconocimiento de la respiración" significa simplemente que la paciente debe ser consciente de su ritmo respiratorio normal. Esta forma de atención introspectiva lleva a que la respiración sea más lenta, profunda y rítmica.
Familiarizarse con su patrón de respiración normal requiere de práctica. Necesitará encontrar un lugar tranquilo, elegir una posición cómoda (excepto acostada boca arriba) y concentrarse en algún aspecto de su respiración que le llame la atención durante un lapso de tres a cinco minutos. Para algunas personas resulta más sencillo concentrarse en el aumento y la disminución del tamaño del pecho o el abdomen; otras prefieren escuchar el sonido de su propia respiración. Algunas personas sienten que pueden concentrarse más fácilmente si, al respirar, emiten un sonido como "ah" o "am".

Expulsión del aire
Una vez que sienta que puede sintonizar con su propia respiración, puede pasar a desarrollar una técnica de "expulsión del aire". Esto se fundamenta en el hecho de que, cuando exhalamos, los músculos respiratorios se relajan. Si la paciente se concentra en la exhalación y experimenta la sensación de "expulsión", todo su cuerpo comenzará a sentirse más relajado. El desarrollo de este concepto ha demostrado ser útil en algunas mujeres en trabajo de parto que experimentan gran dolor y estrés. Usted puede agregar un sinnúmero de sonidos a la exhalación del aire para así canalizar y liberar sus sentimientos. La expulsión del aire está por naturaleza asociada a sonidos tales como: suspiros, gemidos, quejidos, insultos, risa, llanto.

e) Acompañante

La presencia de su compañero es de gran ayuda durante el trabajo de parto ya que en todo momento de gran estrés siempre es bueno tener cerca a quienes amamos. Las mujeres a menudo dicen que no podrían haber manejado la situación sin tal apoyo y cuidado. No existen sugerencia alguna de que la presencia del compañero reduzca la necesidad de administrar calmantes si fueran necesarios.
Obviamente Ud. necesitará elegir a su(s) acompañante(s) de manera cuidadosa. Esta persona debe compartir su actitud frente al parto. Resulta de gran ayuda que esta(s) persona(s) haya tenido cierta preparación también; debe haber asistido a los cursos prenatales y discutido con Ud. sus expectativas y deseos con anterioridad al parto. Su compañero o acompañante puede ayudarla de varias maneras. Por ejemplo,

  • Ayudarla a encontrar posiciones cómodas y brindarle apoyo físico.
  • Darle masajes y caricias.
  • Alentarla.
  • Ayudarla a relajarse y a concentrarse en la respiración.
  • Cambiar la música, traerle toallas calientes y pasarle hielo.
  • Actuar como su defensor.

f) Música

Existen algunos registros históricos que revelan que, en la antigua Grecia, era práctica habitual tocar música instrumental relajadora a las mujeres en trabajo de parto. La música puede causar efectos relajantes debido a su capacidad de alterar el humor, reducir el estrés y alentar a tener pensamientos positivos. Puede utilizarse como factor detonante de respuesta respiratoria o de relajación. La música puede resultar reconfortante tanto para usted como para quienes la acompañan.

g) Los movimientos rítmicos

Muchas mujeres opinan que los movimientos rítmicos ayudan a aliviar el dolor durante el trabajo de parto. Esto no es para nada sorprendente ya que el movimiento es en sí una repuesta común a varias situaciones de dolor. Del mismo modo, durante el trabajo de parto, muchas mujeres sienten la necesidad instintiva de mantenerse activas. El movimiento es una fuente de contraestimulación y puede estimular la expulsión de las endorfinas propias del sistema nervioso.
Por ejemplo, mover la pelvis hacia atrás y adelante durante las contracciones con frecuencia alivia el dolor. Esto puede lograrse sentada, parada, arrodillada, acostada o bien en cuatro patas.
Otros movimientos rítmicos son golpetear con los dedos, masajear el abdomen, respirar rítmicamente y zapatear. Para algunas mujeres es de gran ayuda contar, cantar, gritar o berrear al mismo tiempo. Cualquier acción que adopte, debe ser rítmica y repetida, y, además, debe hacerla sentir mejor.

h) Calor y frío

Otras dos maneras simples de aliviar el dolor y contribuir a la relajación durante el trabajo de parto son la aplicación de frío y de calor. Estos también provocan contraestimulación.
El calor puede aplicarse de varias formas:

  • Tomando una ducha o un baño caliente.
  • Poniendo una bolsa de agua fría o una toalla caliente sobre el abdomen.
  • Aplicando una compresa caliente en el periné.

Para algunas mujeres aplicar frío provoca más alivio que aplicar calor. Una toalla de mano fría y húmeda es siempre refrescante mientras que una bolsa con hielo suele dar buenos resultados en la zona lumbar.

i) Imágenes

La actividad mental creativa (conocida como creación de imágenes) invita a la relajación y ayuda a las mujeres a controlar el dolor durante el trabajo de parto. Muchas personas utilizan este recurso en la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando sentimos hambre generalmente podemos "ver" (creación de imagen visual) y "degustar" (creación de imagen gustativa) una comida imaginaria delante de nosotros, incluso al punto hacernos agua la boca. La expresión "creación de imágenes" o "visualización" implica la utilización exclusiva del sentido de la vista. Sin embargo, todos los sentidos (vista, tacto, oído, gusto y olfato) pueden entrar en funcionamiento durante esta actividad.

j) Tens

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) es también otra forma de contraestimulación y se ha utilizado durante muchos años en el manejo del dolor postoperatorio y causado por la existencia de cáncer. Se ha postulado que el TENS ayuda a aliviar el dolor estimulando la liberación de endorfinas. El equipo de TENS consiste de un pequeño generador de pulsos a pilas conectado a uno o dos pares de electrodos, que se adhieren a la piel con cinta adhesiva. Al encenderse, el aparato causa un hormigueo debajo de los electrodos, cuya fuerza puede ajustarse desde los controles del generador.
El TENS se utiliza durante el trabajo de parto para ayudar a aliviar el dolor. Consecuentemente, los electrodos se ubican a cada lado de la parte inferior de la espina dorsal. Se logra así una estimulación leve y se aumenta la intensidad de la corriente durante las contracciones por medio del control manual. Para lograr un mejor resultado, es necesario llevar el control a "casi doloroso". El momento más efectivo para comenzar a utilizar el generador TENS es a principios del trabajo de parto antes de que el dolor se torne demasiado intenso.
TENS no es un método invasivo y es simple de usar. No tiene efectos colaterales (además de irritar la piel) y es controlado por la madre misma. TENS es un dispositivo portátil y no interfiere con la movilidad de la madre. (A veces TENS puede interferir con la señal del monitor fetal electrónico. En este caso, se recomienda apagar el TENS).
Las madres no manifiestan una opinión uniforme respecto de la efectividad del TENS durante el trabajo de parto. En la práctica, normalmente se requiere la utilización de algún otro analgésico aunque es posible que la dosis necesaria sea menor si la madre usa TENS. TENS no es efectivo para todas las mujeres y a algunas les incomoda el hormigueo que causa.
Si está interesada en utilizar TENS, primero consúltelo con su médico u obstétrica. Se recomienda usar TENS antes de entrar en el trabajo de parto de manera que pueda descubrir qué se siente al usarlo.

PARTO SIN DOLOR ©